Debo más de $8 millones: ¿qué opciones tengo?
Primero, el mapa
Antes de elegir un camino, hay que saber:
- Cuántas deudas tienes, con quién y desde cuándo están impagas.
- Cuántos juicios hay y en qué etapa están.
- Qué bienes tienes y cuáles son embargables.
- Cuáles son tus ingresos y si son remuneraciones protegidas.
Con deudas de este tamaño es común que haya más de un juicio, en tribunales distintos y en etapas distintas. Uno puede estar recién ingresado y otro con embargo trabado. Por eso el mapa es el primer paso: sin él, es fácil concentrarse en el juicio más ruidoso y perder el plazo de otro.
Para armarlo sirven la Oficina Judicial Virtual (para ver los juicios), los certificados de dominio y de vehículos (para ver los bienes), y tus liquidaciones de sueldo o comprobantes de ingresos. Con esa información, la evaluación es mucho más precisa.
Defenderte en el juicio o negociar
Si ya te requirieron de pago, tienes ocho días útiles para oponer excepciones. Es la vía para discutir la prescripción, el pago o los defectos del título. Con montos altos, una excepción bien planteada puede cambiar mucho el resultado, pero el tribunal decide.
Negociar
Negociar con cada acreedor puede servir, sobre todo si tienes capacidad de pago. Pero hay riesgos: un acuerdo implica reconocer la deuda, lo que puede interrumpir o hacer renunciar a la prescripción. Y negociar no detiene los plazos del juicio.
Lo ideal es que la negociación y la defensa vayan en paralelo: se oponen las excepciones dentro del plazo y, si el acreedor está dispuesto a conversar, se negocia sin haber renunciado a nada. Un acuerdo que se firma después de evaluar las defensas suele ser mejor que uno firmado por presión.
Revisa tu caso ahora, sin costo
Con el ROL y el tribunal te mostramos en qué está tu causa y qué viene, explicado en simple. No pedimos claves. Y si prefieres que un abogado lo mire contigo, escríbenos: la evaluación no tiene costo.
Renegociación y liquidación voluntaria
Es un procedimiento administrativo ante la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, para personas deudoras, en que se busca un acuerdo con todos los acreedores a la vez, sin venta forzada de bienes. La ley exige requisitos, entre ellos ser persona deudora, tener dos o más obligaciones vencidas por más de 90 días y no haber sido notificada de una demanda de liquidación forzosa. Si ya enfrentas juicios ejecutivos, hay que revisar si esta vía sigue disponible en tu caso.
La liquidación voluntaria
Es un procedimiento judicial en que se venden tus bienes embargables para pagar a los acreedores hasta donde alcance. Al dictarse la resolución de liquidación, las ejecuciones individuales se suspenden y se acumulan; al terminar, los saldos se extinguen, con las excepciones legales. Tiene consecuencias: se venden los bienes embargables.
Las dos vías de la Ley 20.720 tienen requisitos, plazos y efectos distintos. La renegociación busca un acuerdo y no vende bienes; la liquidación vende los bienes embargables y extingue los saldos al terminar. Ninguna de las dos es automática ni gratuita, y en ambas la información que entregues debe ser completa y exacta.
Un ejemplo con fechas
Caso hipotético, solo para ilustrar.
Una persona tiene tres deudas con bancos y una casa comercial, impagas desde comienzos de 2026. Es requerida en un juicio ejecutivo el lunes 4 de mayo de 2026; su plazo vence el miércoles 13 de mayo. Primero se cuida ese plazo y se oponen las excepciones que procedan. Luego se compara, con sus ingresos y bienes, si conviene negociar, renegociar o pedir la liquidación voluntaria.
Si eres empresa o trabajador independiente
Si las deudas son de tu empresa, las opciones cambian: la Ley 20.720 tiene procedimientos de reorganización y de liquidación para empresas deudoras. Si además firmaste como aval, puedes quedar expuesto en lo personal aunque la empresa entre a un procedimiento. Hay que revisar ambos frentes a la vez.
Comparación rápida y qué revisar primero
- Defensa en el juicio: útil si hay plazo y argumentos (prescripción, título, pago). No resuelve las otras deudas.
- Negociación: útil si tienes capacidad de pago. Implica reconocer la deuda.
- Renegociación: busca un acuerdo con todos, sin venta forzada de bienes; tiene requisitos de acceso.
- Liquidación voluntaria: ordena todas las deudas y extingue saldos al final, con venta de bienes embargables.
Qué conviene revisar primero
- Los plazos vigentes en cada juicio: si hay un requerimiento reciente, eso va primero.
- La prescripción de cada deuda: algunas podrían no ser cobrables.
- Los bienes en riesgo: casa, vehículo, cuentas.
- La viabilidad de pagar con tus ingresos.
No hay una misma respuesta para todos. Dos personas con la misma deuda pueden necesitar caminos distintos según tengan o no una casa, ingresos estables, deudas prescritas o un juicio con remate cercano.
Lo que sí se aplica a todos es el orden: primero los plazos que vencen, después el análisis de fondo. Un plazo perdido no se recupera, mientras que la decisión entre negociar, renegociar o liquidar se puede tomar con unos días más de análisis.
Qué documentos reunir
- Lista de deudas, con acreedor, monto aproximado y fecha de la última cuota pagada.
- Papeles de cada juicio: ROL y tribunal.
- Certificados de bienes: dominio de inmuebles y padrón de vehículos.
- Liquidaciones de sueldo o comprobantes de ingresos.
Qué hacer hoy
- Anota cada ROL, tribunal y fecha de requerimiento.
- No firmes reconocimientos ni repactaciones sin revisar la prescripción.
- Revisa tus causas en la Oficina Judicial Virtual o con nuestra herramienta.
- Pide una evaluación con la lista de deudas, bienes e ingresos.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer la renegociación si ya me demandaron?
Depende de los requisitos que exige la ley y de tu situación concreta. Hay que revisarlo con los juicios a la vista.
¿La liquidación voluntaria es para personas o solo empresas?
Existe para ambas: hay un procedimiento para empresas deudoras y otro para personas deudoras.
¿Pierdo mi casa si pido la liquidación?
Si es embargable, forma parte de los bienes a liquidar. Si está hipotecada, el acreedor hipotecario se paga con ella. Hay que evaluarlo antes.
¿Conviene negociar con todos al mismo tiempo?
Puede convenir, pero cada acuerdo es un reconocimiento de deuda. Antes de negociar, revisa si alguna deuda podría estar prescrita.
¿Qué pasa con mi sueldo en cada opción?
Las remuneraciones son inembargables dentro de los límites legales en todos los casos. Lo que cambia es qué pasa con tus otros bienes.
¿Qué pasa con mis deudas tributarias en estas opciones?
Las deudas con la Tesorería tienen reglas propias y pueden requerir un análisis aparte, incluida su posible prescripción. Conviene revisarlas junto con las demás.
Base legal
Otras guías
Esta guía es información general y no reemplaza la revisión de tu caso por un abogado: los plazos y las defensas dependen de lo que conste en tu expediente.